4 de agosto de 2006

*OSTENTÓREA (2)


Fue Juan Benet. El primero en llevar a la literatura el adjetivo «ostentóreo», tal como aparece en la foto del ‘post’ de más abajo, fue el llorado Juan Benet.

El vocablo figura, en femenino, en una página de la novela Herrumbrosas lanzas, de 1983. Y no queda mal. En realidad, podría considerarse un acertado hallazgo lingüístico puesto que suma la idea de algo aparatoso, grandioso o que llama la atención a la vista –«ostentoso»- y la impresión de algo que produce mucho ruido o causa espanto –«estentóreo»-. O también una metedura de pata, por qué no.

Dudo que Jesús Gil leyera a Juan Benet. Pero demos a cada cual lo que le pertenece.

(La foto del escritor, de Chema Conesa)

8 comentarios:

Ander Izagirre dijo...

Cada vez que oigo o leo que alguien "ostenta" un cargo, me da la impresión de que debe ser un poco chulo.

Siempre he creído que el verbo apropiado era "detentar".

Pero ahora leo en el diccionario de la RAE que "detentar" es "retener y ejercer ilegítimamente algún poder o cargo público".

Estoy inquieto por si alguna vez me dan un cargo. ¿Qué hago entonces con él? ¿Lo ostento? ¿Lo detento? ¿Dimito?

David Álvarez dijo...

Pues lo que te dé la gana, como todos...

Ander Izagirre dijo...

Fe de ratas:
debe DE ser

loretxoa dijo...

Creo que los cargos se pueden desempeñar, y también ocupar, ojo, sin k.

Ander Izagirre dijo...

No está mal visto: desempeñar. Dejar de empeñarse (¡ya tengo el cargo, que trabaje Rita!).

O desempeñar, ir a la casa de empeño a recuperar las joyas de la abuela (¡ya tengo el cargo, vamos a por el collar de la abuela!).

José María Romera dijo...

Ander, unos ostentan los cargos de forma ostentosa (y ostensible) y otros implemente los ocupan, los ejercen, los desempeñan, los tienen, acceden a ellos, permanecen en ellos. Hay a quien le recae un cargo (suena como una losa encima) y a quien le cae como una bendición del cielo. Unos se aferran al cargo y otros son destituidos de él. No, si verbos no le faltan a tan atractivo complemento.

José María Romera dijo...

Y, por cierto, Lorea, los cargos también se okupan. Pregunta entre los funcionarios de cualquier gobierno o administración y verás cómo te hablan de okupas de cargos. Los hay a puñados. Antes les llamaban incombustibles, porque duraban años sin que nadie les quitase la poltrona.

loretxoa dijo...

Y hay quien cesa, sin que sea destiutuído, incluso.